De Fuller a Musmé: Tras sus huellas (1918-1959)

Era abril de 1995. Acababa de cumplir los 19 años y conocía por primera vez el amor. Por primera vez también vivía la madrugada en un barrio obrero, en la periferia de La Habana, a donde fui a refugiarme con mi pareja, el trovador Jorge García.
Las sensaciones vividas por Jorge en las márgenes de la sociedad cubana, inspiraban sus canciones. Y yo quería saberlo todo sobre él y sobre esa Cuba que ignoraba.
Llegué de su mano al Show de Rogelio, en casa del estilista Rogelio Conde, justo al doblar de nuestra cueva de Lawton.

—¿Y si llega la policía?, le pregunté.
—Nos quedamos sentados, me respondió con calma.

Esa noche no pasó nada desagradable. Tampoco nos hicimos asiduos ni fanáticos del transformismo. Pero reconocí el valor artístico de algunas propuestas y admiré la determinación de aquellas personas. Con el apoyo de Jorge comencé a investigar.

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Y en eso llegó Fidel o el transformismo de resistencia (1959-1968)

Si la diversión se refería a la industria del sexo, la corrupción y el juego, tenía razón. Estos fueron vistos como rezagos de un pasado colonial, herencias yanquis, contra las que había que luchar sin tregua.
El transformismo entró también en la lista, estigmatizado como manifestación pública, “escandalosa”, de la homosexualidad y anclado también en una homofobia implantada ya a todos los niveles de la machista sociedad cubana.

Cronología TransCuba (1571-2011)

Esta cronología es el resultado de la investigación periodística TransCuba, Beca Avina 2009. Si quiere contribuir escriba a martamar77@gmail.com. Adjunte sus datos. Recuerde que este es un diálogo sin ofensas.